martes

Amor,
Finalmente escondí las cartas que preferí no entraran en la caja de recuerdos, es probable que para no dartelas nunca, o encontrarlas cuando el tiempo de nosotros haya terminado, ahí agazapadas abajo del cajón que está abajo del armario, donde nadie escucha sus gritos. Quizás, cuando fueramos grandes, encontrar que en algún momento las había escrito, y más, re-conocer que eso había sentido y pensado y para colmo puesto en palabras, me iba a doler más de lo que aceptaba. Darte ese dolor ahora era totalmente useless, decirte que quería que las leyeras porque quería que me conocieras también era useless -como si leyendo eso hubieras conocido algo de mí que no conocías de otra(s mil) forma(s)... como si hubieran sido tan importantes las palabras en esas cartas, como si esos gritos....

Por ahí no importaba si entendías las cartas, ni si las leías en realidad. Por ahí lo único que importaba era que supieras que las había escrito, que supieras que existían... y que cuando me preguntaras por qué yo supiera qué responderte, sin decirte -en lugar de la respuesta- algún comentario que fallara en hacerte reír, como que las había escrito para lastimarte.
Porque la verdad era esa, no tenía la más puta idea de por qué había escrito ni sentido esas cosas... pero no, no eran para lastimarte, no eran parte del juego sadomasoquista que jugabamos una vez, no sé si te acordás, cuando éramos más chicos. Las cartas habían tenido su sentido en mi mente de niña creyéndose grande... pero supe, en algún lugar de mí, que en mi mente de grande sabiéndose niña no iban a tenerlo, y no habrían contribuido (creo que así lo diría un grande) al desarrollo de nuestra p...*(1)



*(2) Esta carta también la voy a esconder, ahora que lo pienso. Y dentro de esta probablemente guarde a todas las demás, o guarde en esta en el centro de todas las demás. Total.. si algún día antes de ser grande decido morirme, y encontrás todo esto (o lo encuentra alguno que intentara amarme...) Tampoco van a haber tenido sentido... ni la primera carta, ni la última (si alguna vez la hay), ni la que hablaba del amor, ni la que hablaba de las lágrimas, ni la que habla de las cartas.




- (1) el papel está borroso. Causa probable: lágrima o gota de alcohol. No se especifica si fue intencional.
- (2) cambio de color de tinta.

1 comentario:

  1. Guardalas para ti. Como recuerdo de lo que sentiste. Para leerlas en unos años y sonreir por lo vivido, y lo superado ;)

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