viernes

Lo que más quiero de vos
es que no te pido nada.
Ni besos, ni palabras.

Lo que más quiero de vos
es la locura por verme
y que no me pidas nada.

Es que se te escapan besos
versos
sin que lo espere
como si supieras que me gusta.

No vaya a ser que pienses que
los necesito
(a tus besos, o a tus versos).

Pero me hace bien tu risa,
que improvises,
y que todo te sorprenda.

Que me quieras tan vacía de supuestos
me llena
de ganas de quererte.

jueves

Creo que, en el fondo, me gusta
que no siempre me elijas a mí.
Que busques besos distintos,
otras lenguas.

Me gusta desde lo poético
te vas,
te pierdo.

Por un rato tengo que valerme por mí misma
no soy a quien vos elegís ahora.
Me sacás esa etiqueta.

Si quiero que me elijas tengo que hacer algo
(aunque fuera ser auténtica).
(aunque fuera convencerte).
(o verte).

Me llevás de la pasividad de 'lo que es'
hacia la acción de lo que quiere 'seguir siendo'.

Y practico vivir
con falta de certeza.

Construir confianza sobre lo desconocido
Apostar al que sos,
Aunque al acertar la apuesta
ya no lo fueras.

Es cuántico
Como tirar una bolita con los ojos cerrados.
Y saber que puede estar en cualquier lado.

lunes

Bailá y punto.

"¿Bailás?" Pausa.
Y mi mano rodea tus hombros,
conecta nuestras piernas,
sutil tu mano que bajará hasta ahí.

"Tranquila." Punto. Suenan notas.
Y después tu centro avanza,
Y ablandás mi mano,
Y afirmás tus pasos.

"Relajáte." Punto.
Respirás conmigo,
Cerca, como si fueras a decirme que-
"Y esa pierna entra en mí."
¿Para dónde? ¿Qué esperás que haga?

"No mirés el piso." Punto.
Otra vez mi mano se aferra-maaal.
y mis piernas se ablandan-nooo.
¿Dónde está mi cadera?
¿Qué hiciste con estos pasos?

"No te vas a caer." Punto.
Aprendo rápido - me adelanto.
Sé que te encanto.
Quiero hacerlo.
Te dije que podía hacerlo.

Sabés-
y sabés que me calienta.

Buscás-
y viste que me sonrío.

Pero no me gustés
¿O sí?
¿Qué hago con vos?
¿Dónde te pongo?
¡No quiero tenerte!
Un poco temo que ya me tengas.

"Otro día bailamos más." Punto.
¿Final?

¿Vas a volver a venir?

jueves

¿Qué hay después de las tetas? Se enfrían los lados mientras vos te quedás mirando, boquiabierto, el vaivén de los pezones.
No sé qué les ves a estas mujeres.
Alguna estira los brazos hacia arriba y afina el abdomen. La luz roja del foco de la cámara da justo en su mentón. Desde arriba, las tetas parecen más grandes.
Alguna hizo dieta y en vez de quejarse de la panza se queja de la falta de tetas.
Alguna no sabe si son los anticonceptivos, pero las tetas se le hincharon, así que protesta contra el corpiño, "que me apreta", "que me tira", "que me tengo que ir a comprar otro, ¿me acompañás?" Mirame, mirame las tetas.
Alguna nació así, y es un espectáculo- le ves las tetas hasta si te da la espalda.
Alguna lleva el aire a los pulmones y deja la panza inmóvil (creo que no sabe cantar). Piensa que así parecen más grandes. Mirame, mirame las tetas.
"Si giro los hombros cuarenta y cinco grados hacia uno de mis costados, ¿me veo más flaca? ¿Se ven más las tetas?"
"Si la foto se corta justo en la base del corpiño, no se ven mis manos apretándome las tetas una contra la otra, y vas a pensar que las tengo más grandes."
"Si hago fuerza con los brazos acercándolos al centro y corto la foto para que no se vean mis costillas escapándose detrás de los codos, parece que tengo altas tetas."

Me pregunto, ¿nadie mira los ombligos? ¿Y las orejas?
¿Por qué tanta teta? Tanto pezón rojizo, marrón, rosita, erecto entre tus dedos fríos, que amasan, pellizcan, tiran de mis tetas.