sábado

Mientras tanto nos tratamos como extraños, me preguntás qué me gusta más, cómo me llamo. Me abrís la puerta y la cerrás tras mi paso, como si tratases de borrar huellas de tu presencia. Como si el 'ojalá nunca hubiera' fuera ahora tu verdad, y la hicieras nuestra verdad convirtiéndola en un 'nunca hubo'. Sin embargo hay cosas que cambian en el acá y ahora con respecto al allá y antes. Mi sonrisa ya no se deslumbra con tus gestos: ama a todos y a cada uno de ellos, y llora al sentirte lejos y ver que querés volver a acercarte por el mismo camino que lo hiciste antes.
Pero ese camino está gastado, y vos lo notás cuando tus manos se aburren de verte jugar las mismas cartas.
Sigo tu juego una vez más y espero que veas que sé que es un juego. Espero a que me pidas que hable, cuando bajes el telón y la cabeza. Espero que el círculo se corte en algún momento y no necesite tratarte como si no supiera tus debilidades, como si no llorase por tus derrotas, como si no viera tus montañas. Espero no encandilarme esta vez y dejar que te acerques.
Pero si dejo que te acerques, si salgo del vicio en el que cuando algo sale mal volvemos a ser un par de desconocidos que se ven y deslumbran por primera vez; si por una vez me olvido de arreglarme antes de verte y me encontrás desprolija y te encuentro recién levantado.. entonces capaz que vea al vos al que amo y el vos que me deslumbra sea solo de a ratos, no viceversa.

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